jueves, 22 de julio de 2010

Suele pasar.

Sí. Hoy ha sido veintidós. Pero no hoy, de hoy, sino ayer. Es decir, hoy pero del día antes de las doce. Que por ser más de las doce ya es mañana, osea, hoy. Pero veintidós no es hoy. Fue ayer. Al grano. Son tantas cosas las que me gustaría escribir, decir, gritar o -sobretodo- REPROCHAR, que se fusionan todas en un [¿magnífico?] sentimiento: IMPOTENCIA. Es a lo que llamamos al resultado de un "quiero y no puedo" o tipos así.
Joder. Tantas veces darlo todo, tanto tiempo... quizás, mal usado, tantas risas, tantos llantos, tantas visitas,... ahora, ¿para qué? ¿Para qué sirve? Y es que son estas pequeñas cosas las que, por un momento, te hacen sentir como una mierda. Como una auténtica, gigantesca y olorienta mierda. Qué bonito, pijo. Qué bonito es ver la vida desde una pantalla de 3D, con sus movimientos, sus formas, y todo ese pijo.
Pero, ¿sabes lo que te digo? ¿No te importa? Pues no me importa. Ya no nos importa. Qué más da. Carretera y manta. Todo finaliza con un punto...





...y aparte.