sábado, 13 de marzo de 2010

Decisiones.

A veces me pregunto si es realmente necesario elegir, porque si nos paramos a pensar nuestra vida está llena de decisiones, nuestro día a día no tendría sentido sin decisiones. Te levantas y eres tú quien elige apagar o no la alarma del despertador. Eres tú quien decide qué ropa vas a vestir y qué vas a tomar para desayunar. Eres tú quien decide qué camino escoge para caminar. Y... aun así decimos cosas como "no me hagas elegir" o "no me gusta elegir". Si no escoges, TE MUERES.

Y, al igual que cada acto tiene sus consecuencias, las decisiones igual. ¿Nunc* te has parado a pensar si después de haber tomado una elección que ésta ha sido la correcta? Hay gente que le teme a eso: al actuar y luego equivocarse, con el respectivo arrepentimiento de después.

Por muchas decisiones que se tomen, ya sean correctas o incorrectas, lo que sí hay que tener presente siempre es que jamás hay que arrepentirse de tu propia elección, pues yo siempre he creído en un "todo ocurre por algo" que después de haberte jodido un poco, siempre te muestra la parte buena, la parte optimixta (con X de Mixta). Y yo creo que no me arrepiento de haber elegido,porque tomé una buena decisión.

viernes, 12 de marzo de 2010

Había sido por mí.

¿Alguna vez has sentido ganas de llorar y no lo has hecho por vergüenza? Yo no. Soy de las pocas personas que cuando sienten algo lo exteriorizan, sin miedo al qué diran. Con eso sí que soy así, con eso sí que me importa poco lo que piensen. Aquél había sido un momento así, de los pocos que ella había sentido en que no había llorado por vergüenza. Es tan increíble que después de unas palabras se pueda sentir ese vuelco en el corazón... pero lo increíble no es eso, es que sea por otra persona. Su vida, tu preocupación por ella. Así se sentía ella. Lo escuchó con atención y a continuación se le borró la sonrisa, como días antes. Se le pasaron miles de imágenes por la cabeza, en plan película.
Lo que más me jodía era pensar que había sido por mí.