¿Alguna vez has sentido ganas de llorar y no lo has hecho por vergüenza? Yo no. Soy de las pocas personas que cuando sienten algo lo exteriorizan, sin miedo al qué diran. Con eso sí que soy así, con eso sí que me importa poco lo que piensen. Aquél había sido un momento así, de los pocos que ella había sentido en que no había llorado por vergüenza. Es tan increíble que después de unas palabras se pueda sentir ese vuelco en el corazón... pero lo increíble no es eso, es que sea por otra persona. Su vida, tu preocupación por ella. Así se sentía ella. Lo escuchó con atención y a continuación se le borró la sonrisa, como días antes. Se le pasaron miles de imágenes por la cabeza, en plan película.
Lo que más me jodía era pensar que había sido por mí.
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