Creo que a veces sigo buscando algún índice de supervivencia de aquella huella. Aquéllo que me hacía sentir libre, que me decía que fuera yo ante y sobre todo.
Pero, a veces, las cosas cambian. Quizás para mejor, quizás para peor. Qué más da ya. Qué importa ahora. Si fueran para peor, ¿qué se puede hacer ya? Nada. Por ello es mejor no pensarlo. Y, si fueran para mejor, ¿qué hago escribiendo esto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario